En esta ocasión nos fuimos a recorrer unos pasillos subterráneos que siempre han llamaron mi atención. Quedan en las torres de Parque Central. Es que acá te encuentras con un mundo diferente, un mundo que esta abajo del que siempre se circula. Mientras caminas por estos pasillos te puede parecer todo igual y el miedo a perderte despierta dentro de ti, pero si te fijas bien te encuentras con detalles diferentes. Lo que mas me llamo la atención es que dentro del Complejo Parque Central también se encuentran el Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de los Niños de Caracas, La Plenaria, el Teatro FEC, entre otros. Un espacio que colabora con el arte en nuestro país. Además desde el 2006 se exhibe un extraño melodrama sobre una leyenda urbana de Parque Central, la de una bailarina clásica, apodada “La cotufa”, que terminó exhibiéndose en siniestros cabarets, donde desgastaba su vida, hasta que fue asesinada en el apartamento de unos caballeros de conductas desordenadas, a quienes las autoridades imputaron el crimen. Un residente en Parque Central, José Antonio Barrios Valle, retomó esa historia, la poetizó y creó la obra “La cotufa no baila más”. Partiendo de la cruda realidad, retomó esa saga macabra y mostró una pieza teatral, donde todos los habitantes de Parque Central son sospechosos, víctimas y victimarios, pero al mismo tiempo aborda tópicos como el amor, la desesperanza, los sueños inconclusos, la infidelidad, la solidaridad, el odio y los problemas sociales de la vida urbana, todos inteligentemente mezclados hasta crear una fantástica bola de nieve de intrigas. Este melodrama, donde además el fantasma de “La cotufa” ronda por los pasillos de la multifamiliar edificación, es contado desde la perspectiva de la esfera íntima de familiares y conocidos de la bailarina, con quienes el público se identifica por la contemporaneidad del texto y la ambiciosa propuesta escénica, la cual se desarrolla dentro de un ascensor, tal como lo propone el dramaturgo. Sin duda una gran pieza teatral.
Aprovechamos esta ocasión para usar las maravillosas chaquetas de un excelente diseñador Nimrod Fonseca (@nimrod_inc) y caminando por esos pasillos fui capturado por el gran lente de Alejandro Lee (@alejandroleech), llegando a un trabajo final que les dejo a continuación.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario